Top 10 de las peores epidemias de la historia

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epidemias

Las epidemias son una rápida propagación de enfermedades infecciosas a un gran número de personas en una población determinada, en un período relativamente corto de tiempo.


El historiador William H. McNeill, en su «Plagues and Peoples», afirma que la propagación de enfermedades infecciosas ha sido factor decisivo en el desarrollo histórico.


Las peores epidemias a través de la historia

10. Fiebre Amarilla

Esta enfermedad está relacionada con la malaria, ya que se transmite de persona a persona a través de mosquitos infectados. Es una de las epidemias más comunes en la actualidad.

Durante el reinado de Napoleón, la fiebre amarilla acabó con colonias y pueblos enteros. Hoy en día todavía persiste.

Se trata de una enfermedad potencialmente mortal que puede causar hemorragias internas graves e insuficiencia hepática, caracterizada por el color amarillento de la piel, lo que justamente le da su nombre.

La epidemia de fiebre amarilla más famosa ocurrió en 1793 en los Estados Unidos en Filadelfia, Pensilvania, cuando murieron más de 4 mil personas en un lapso de solo cuatro meses.

Hoy en día la fiebre amarilla existe en áreas de África y América del Sur, con una media de 200 mil casos, causando la muerte de 30 mil personas cada año.

9. Cólera

Esta enfermedad durante siglos fue muy común en la India, dispersándose al resto del mundo en el siglo XIX.

Normalmente se propaga a través del agua y alimentos contaminados, causando vómitos, diarrea, calambres y deshidratación severa, que finalmente lleva a la muerte de aquellos que no logran mantenerse hidratados de adecuadamente.

Los brotes de cólera aún ocurren hoy, con un estimado de 3 a 5 millones de casos y 120 mil muertes reportadas cada año.

8. Tuberculosis (TB)

Quizá una de las epidemias más antiguas, ya que se han encontrado sus rastros en el ADN de antiguas momias egipcias.

La Tuberculosis es causada por una bacteria que se propaga por el aire y que ataca los pulmones, debilitando el organismo, provocando dolores en el pecho, sudores nocturnos y fuertes ataques de tos.

En el siglo XIX, la TB mató a cerca de una cuarta parte de la población adulta de Europa. En 1918, una de cada seis muertes en Francia fue provocada por la tuberculosis.

Hoy en día persiste, provocando la muerte de cerca de 2 millones de personas al año.

7. Gripe Asiática

La Gripe Asiática fue una epidemia causada por el virus de Influenza A H2N2, iniciada en Pekín en 1957.

En poco tiempo, a mediados de abril de ese año, se extendió a Hong Kong y Singapur, para luego difundirse a la India y Australia.

En julio ya se había expandido por todo el Oriente. Al mes siguiente llegó a África y posteriormente, entre octubre y noviembre, a Europa y Estado Unidos.

Su vertiginosa dispersión de solo 10 meses, se debió en parte a la rapidez de los transportes, así como a la misma mutación del virus.

El índice anual de muerte se estima en 2 millones de personas.

6. Tifus Epidémico

Causada por pequeños microbios transportados por piojos corporales, el Tifus Epidémico se extendió rápidamente en barrios de ciudades azotadas por la pobreza en el siglo XVII y se propagó por toda Europa durante la Guerra de los Treinta Años.

Los síntomas inician con dolor de cabeza, náuseas y fiebre, si no se tratan, causa efectos en el sistema circulatorio provocando insuficiencia orgánica.

Esta epidemia causó más de 10 millones de muertes, pero recuperó fuerza y ​​causó varios millones más en Rusia, Polonia y Rumania durante la Primera Guerra Mundial.

5. Influenza de 1918

Conocida también como la Gripe Española o la Gripe de 1918, la Influenza ha sido uno de los brotes más letales de la historia.

Aunque solo se mantuvo por un año, cobró la vida de entre 50 y 100 millones de personas, gracias a la rápida propagación que los soldados hacían en su marcha de un país a otro al término de la Primera Guerra Mundial.

Los síntomas eran similares a los del virus de la influenza moderna, pero la acumulación excesiva de líquidos en los pulmones fue lo que causó la muerte de millones de personas.

4. VIH/SIDA

Aunque se considera una de las enfermedades «más jóvenes», el SIDA se extendió ampliamente por todo el mundo en la década de los 80, y desde entonces ha cobrado la vida de más de 25 millones de personas.

Esta enfermedad es causada por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que se contrae y se propaga a través del intercambio de fluidos corporales atacando rápidamente el sistema inmunológico.

3. Peste Bubónica

Conocida también como Peste Negra, se estima que cobró la vida de 50 millones de personas entre 1346 y 1350.

El brote comenzó en Asia y, una vez más, fue llevado a través del mundo por ratas cubiertas de pulgas infectadas. Con ello, Europa perdió el 60% de su población.

Los síntomas de esta enfermedad inician con la hinchazón de los ganglios linfáticos. Después de 6 a 10 días de infección y enfermedad, el 80% de las personas infectadas muere.

La peste bubónica cambió el curso de la historia europea.

La falta de comprensión del origen de la enfermedad llevó a la población cristiana a culpar a la comunidad judía de envenenar los pozos de agua, por lo que miles de judíos fueron asesinados.

2. Viruela

Desde el siglo XVI, la epidemia de viruela, causada por el virus de la variola, ha devastado poblaciones enteras.

Causó la muerte de casi 90 millones de nativos americanos cuando los europeos la llevaron a Estados Unidos. Se manifiesta con dolores en el cuerpo, fiebre alta y erupciones que dejan profundas cicatrices en la piel.

A pesar de que se creó una vacuna en 1796, la enfermedad causó la muerte de aproximadamente 400 mil europeos al año a fines del siglo XVIII.

Todavía a finales de los 60, dos millones de afectados murieron alrededor del mundo.

1. La Plaga de Justiniano

Entre los años 541 y 542 d. C. surgió la Plaga de Justiniano, considerada una de las plagas más letales de la historia.

Afectó al Imperio bizantino, incluyendo a la ciudad de Constantinopla, así como otras regiones de Europa, Asia y África.

Se estima que acabó con la vida de 100 millones de personas, la mitad de la población mundial de aquel entonces.

Se esparció a través de la bacteria Yersinia pestis, anteriormente conocida como Pasteurella pestis, transmitida de roedores a humanos.

Estas ratas viajaron por todo el mundo en barcos mercantes.

Una epidemia de esta proporción nunca más se ha producido.