¿Qué son los acrocordones genitales y por qué salen?

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acrocordones genitales

El área genital es una zona que nos trae preocupación constante, no solo por las implicaciones que tiene como ámbito de los órganos reproductivos, sino por cuestiones de orden cultural, hasta el punto que la identificamos como partes privadas. Cualquier cambio que suceda en esta parte de nuestro cuerpo, nos angustia y de hecho, nos lleva a tratar de conocer sobre el tema y su solución.

Un problema como el señalado anteriormente, es el que identifica a los denominados acrocordones genitales.

Sigue nuestra guía de información para que descubras qué son, cómo identificarlos, cómo tratarlos y sobre todo, hasta qué punto debemos realmente preocuparnos por su aparición y extensión en nuestra área genital.

¿Qué son los acrocordones genitales?

A pesar de su nombre llamativo, se trata de pequeñas malformaciones (tumores benignos) de la piel, que se presentan específicamente en las áreas en la que existen pliegues. Se le conocen como acrocordones genitales porque aparecen en los los pliegues que conforman los órganos sexuales tanto del hombre como de la mujer.

Se le conocen como fibromas blandos y su aparición es variada, relacionada con estructura de la piel, que da origen a la acumulación de células de colágeno, formándose de esta manera las protuberancias antes mencionadas.

¿Cuál es la diferencia entre acrocordones y verrugas genitales?

Normalmente se confunde con las denominadas verrugas pero son diferentes. Esta última es una irregularidad de la piel de forma normalmente globular, con terminaciones nerviosas e irrigación sanguínea mientras que los acrocordones como su etimología describe es el extremo de un cordón de piel.

Hay que recalcar que las verrugas aparecen por un virus: generalmente por el virus del papiloma humano o por un sistema inmunológico debilitado.

Mientras que los acrocordones genitales aparecen debido a “frotaduras” entre pliegues de la piel.

diferencia entre acrocordones y verrugas

Causas

Como lo mencionamos anteriormente su formación obedece normalmente al contacto de dos pliegues de la piel, cuyo roce origina acumulaciones de tejido que finalmente se convierten en una malformación cutánea.

Son habituales en personas con sobrepeso, o en mujeres embarazadas y la razón resulta evidente, los pliegues de piel son mas frecuentes en estas personas sobre todo en áreas como la genital.

En la misma se incrementa la posibilidad de su aparición por un factor determinante como es la temperatura.

La piel se somete a una condición que la hace propensa a su aparición pero siempre será producto de la estructura del órgano cutáneo, es decir no existe una patología asociada.

¿Son peligrosos?

En líneas generales son inofensivos, no desarrollan ningún tipo de patología maligna y de hecho se les considera como tumores cutáneos de orden benigno.

NOTA:

Un acrocordon no crece, se mantiene de un determinado tamaño en el tiempo y no presenta cambios de ningún tipo. Su tamaño reducido y origen, lo definen como un tumor o fibroma sin importancia a nivel médico.

 

Podemos decir que su presencia solo causa problemas de orden estético, y en ocasiones, por ignorancia, pueden ser considerados como consecuencia de prácticas sexuales inadecuadas.

Además, presentan una tendencia a dolor por roce, y por ello, pueden estimarse como un problema de corto alcance.

¿Se producen de igual forma en hombres y mujeres?

Si totalmente, de hecho según lo que hemos señalado anteriormente, lo que se requiere son pliegues de piel que rocen, evidentemente en la zona genital masculina, tanto como en la femenina esta es una condición común, por lo que se presentan con cierta frecuencia.

De hecho se estima que alrededor del 46% de las personas lo presentan sin diferencias significativas entre hombres y mujeres.

Ahora lo que si podemos argumentar es que su presencia puede generar incomodidad durante las relaciones íntimas, pero sigue siendo una cuestión estética.

Se trata de una visión totalmente subjetiva que no implica un aspecto medico relevante, sin embargo, si debe realizarse el despistaje para establecer la presencia de verrugas.

Los acrocordones genitales y el embarazo

En este artículo, se ha hecho énfasis en dos aspectos; su origen benigno, así como su condición totalmente aleatoria, es decir; pueden surgir en cualquier persona pero existen algunas condiciones que crean mayores probabilidades de su aparición.

acrocordones genitales embarazo

Una es precisamente la relacionada con el embarazo por la evidente distención de la piel en el abdomen.

Lo fundamental en este caso, amiga embarazada es que reconozcas las diferencias con las verrugas genitales que si tienen un origen vírico y normalmente están relacionadas con enfermedades importantes.

Por ello, el despistaje es fundamental, pero recuerda, el acrocordon es pequeño, no crece, no duele y sobre todo, es benigno 😉.

¿Los acrocordones son contagiosos?

Para nada, debido a su origen no representan ningún riesgo de contagio, toda vez que son representativos de cada cuerpo.

Es decir, su aparición solo es posible por el roce continuo de pliegues de piel en cada individuo. No son de origen vírico, no se identifican con ninguna enfermedad y definitivamente, no pueden contraerse como consecuencia del contacto de ningún orden.

Sabemos que estéticamente son desagradables y para muchas personas, pueden ser causa de stress, pero en realidad, no representan ningún peligro, ni para quien los presenta, ni para las personas con quienes comparte vida íntima.

¿Se pueden prevenir?

En lo absoluto, el roce de pliegues que los origina no siempre resulta en acrocordones, digamos que dependerá de cada cuerpo y por mucho que intentes no rozar, o modificar tus movimientos, saldrán.

De hecho, los dermatólogos señalan con insistencia que es imposible eliminarnos totalmente porque tarde o temprano volverán a aparecer.

Por ello, lo mejor es acostumbrarse a su existencia y no darles mas importancia de la que realmente tienen. Son algo con lo que se puede vivir si no tienes una fijación importante por la perfección.

Tratamiento

Como se ha señalado, debido a su origen benigno, su manejo es básicamente de tipo estético. Sin embargo, existen numerosas recomendaciones para no tratarlos como se hace con las verrugas víricas, es decir con la extirpación, porque se hace referencia a un procedimiento que puede causar dolor e irritación en una zona extremadamente delicada.

Al contrario, las verrugas representan verdaderos problemas de orden médico y por ello, se debe acceder a su extirpación. Por ello, te recomendamos algunas modalidades no invasivas que te describimos a continuación.

👉🏻 La cascara de plátano

En efecto, la cascara de este fruto tiene propiedades astringentes que van secando el acrocordon hasta eliminarlo totalmente.

Su uso es muy sencillo, coloca un pequeño trozo de la cascara sobre el pedúnculo, fíjalo con algún elemento adhesivo, una curita, una venda, cualquier cosa que lo mantenga fijo en la piel.

👉🏻 Ahorca el acrocordon

Por tratarse de una malformación cutánea, tiene material orgánico, si el mismo deja de recibir humedad, termina por caer.

Para eso, nada más sencillo que amarrar un pequeño hilo y esperar durante una o dos noches, hasta que desaparezca. Es un remedio sencillo, sin mucho requerimiento y totalmente casero.

👉🏻 El clásico aceite de ricino con levadura

Con este aceite suele suceder como con otros productos naturales con numerosas aplicaciones tradicionales y esta no podía ser la excepción.

En este caso, mezcla el aceite como unos 10 ml., con una media cucharadita de levadura, hasta que se forme una pasta consistente. Aplícala sobre el acrocordon y déjala actuar toda la noche, puedes fijarla como hiciste con la concha de plátano.

Debes recordar que la levadura es un hongo, es decir, un ser vivo que requiere alimentación y el acrocordon representa una oportunidad. El aceite sirve como antiséptico y como un vehículo para la acción micótica.

👉🏻 Piña y limón

Se trata de dos frutas con reconocidos poderes tanto antisépticos como antiinflamatorios.

Además la bromelina de la piña actúa sobre el acrocordon para reducirlo. El procedimiento es sumamente sencillo.

Trituras un pequeño trozo de piña agregando unas gotas de medio limón. En esta preparación metes un hisopo y lo untas sobre la zona afectada dos o tres veces al día hasta que finalmente caigan.

👉🏻 Ajo eterno

Las propiedades antisépticas del ajo son un asunto comprobado, no solo sirve para tratar zonas afectadas por este tipo de fibromas.

Existen dos formas de aplicarlo, una, directamente sobre el acrocordon después de machacarlo.

Otra es con tintura de ajo, que se hace poniendo una cabeza de este bulbo en alcohol desnaturalizado. Se deja dos días y después se aplica de manera constante durante 3 días o hasta que caiga

👉🏻Aloe vera

Su aplicación a través del acíbar directamente sobre la región afectada garantiza la desaparición de los acrocordones. Además puedes aplicarla luego cualquiera de los tratamientos anteriores, como regenerador de la piel tratada.

Conclusión

Lo más importante de todo lo que hemos presentado en este artículo es que los acrocordones genitales se tratan de una dolencia totalmente menor, sin implicaciones en tu salud en el largo o mediano plazo.

Al contrario, es benigno, no se contagia y no conlleva peligros posteriores como producto de su extensión.

Por otra parte, se trata de un problema de orden estético, que se refiere a una visión personal. El problema es que al estar ubicado en la región genital, causa situaciones incomodas con tu pareja.

Sin embargo, debes informarle que no es nada grave que revise nuestra pagina para que quede tranquilo. Otro aspecto importante es el de su tratamiento, no te empeñes, es mejor vivir con el que verlo regresar.