Conoce los principales tipos de trastornos de ansiedad

975
Ansiedad

Seguramente a lo largo de tu vida has pasado por etapas en las que tienes una sensación de intranquilidad y que has interpretado como ansiedad. ¿Estoy en lo correcto?

La ansiedad, esa noción de estremecimiento, es común que aparezca ante la presencia de un problema o conflicto, sea familiar o laboral.

Decimos que estamos nerviosos cuando los latidos del corazón se aceleran; traspiramos más de lo normal y hasta la boca se nos seca.

La reacción que experimentamos es nada menos que una respuesta involuntaria del organismo frente a estímulos externos, e incluso internos, como ideas o pensamientos, que son percibidos por nosotros como una amenaza o peligro.

Por lo tanto, eso que te pudo haber pasado, sería una respuesta habitual, como sucede en el resto de los seres humanos.

Incluso, es probable que la presencia de ese estado de ansiedad haya sido el factor que detonó en ti la urgencia por buscar una solución a tu problema.

ansiedad

Pero, ¿hasta qué punto se puede considerar normal?

¿Qué es la ansiedad?

Por definición, la ansiedad (del latín: anxietas, que significa «angustia» y «aflicción») es un trastorno psicológico que se caracteriza por tener preocupaciones, miedos y ansiedades, que afectan considerablemente nuestra rutina diaria.

Como te habrás dado cuenta, pasar por un episodio de ansiedad, debido a un problema o conflicto, es completamente normal.

Sin embargo, estar en constante preocupación y temor sin motivo aparente, al grado de que la angustia domine tus sentimientos e incluso te impida hacer tu vida normal, eso es otra cosa:

Se le llama ⇒ trastorno de ansiedad ⇐


Los trastornos de ansiedad son un grupo de enfermedades mentales que interfieren con las actividades cotidianas de quienes las sufren


Pueden ser incapacitantes y, aunque en general se desconocen sus causas, al igual que otras formas de enfermedad mental, son el producto de una combinación de elementos, entre los que se incluyen cambios químicos en el cerebro, la acción que ejerce el estrés cotidiano, así como posibles situaciones genéticas o hereditarias.

Los desórdenes de este tipo pueden estar asociados con imperfecciones del cerebro, en donde algunas de las conexiones envían mensajes erróneos a los circuitos que controlan emociones, tales como el miedo.

Los ataques de pánico están muy relacionados con la ansiedad. Te recomendamos acudir de inmediato con un profesional de la salud. Estos ataques pueden interferir considerablemente en tu calidad de vida y entorpecer profesionalmente y socialmente tu vida.

Principales tipos de trastornos de ansiedad

En general, para que una persona sea diagnosticada con un trastorno de ansiedad, el temor debe ser desproporcionada a la situación y obstaculizar su capacidad de funcionar normalmente.

Estos son los trastornos de ansiedad más comunes:

Ataques de pánico

Un ataque de pánico es un abrupto y exagerado miedo, capaz de debilitar e incluso inmovilizar a quien lo experimenta.

Aunque hay quienes han sufrido un ataque de pánico de manera aislada, hay personas que constantemente los padecen.


Aproximadamente el 9% de las personas con trastornos de ansiedad, desarrollan trastorno de pánico


Muchas veces, cuando los ataques de pánico son recurrentes, se desencadenan por una situación específica, como estar en un sitio elevado o hablar en público, especialmente si esa situación ha causado un ataque de pánico anteriormente.

Por lo general, la situación de inducción de pánico es aquella en la que se siente en peligro y no se puede escapar, lo que desencadena una respuesta de lucha o de huir del cuerpo.

Este tipo de desorden es capaz de inutilizar a una persona, sin embargo, en muchos casos, quienes se enfrentan a ellos no suelen consultar a un especialista de la conducta.

Para alivio de muchos, los ataques de pánico son tratables. Existen diversas estrategias que se pueden utilizar para enfrentar los síntomas.

Fobias

Es muy probable que, al hablar de fobias, inmediatamente vengan a tu mente todo tipo de temores, sean estos irracionales o no, desde situaciones comprensibles como el miedo a las arañas (aracnofobia), hasta otras que suenan tan absurdas, como el miedo a los árboles (dendrofobia).


Se estima que una de cada 23 personas en el mundo sufre de algún tipo de fobia


Pues bien, el impacto que una fobia puede tener en quien la sufre, puede variar tanto como una simple incomodidad o molestia, hasta ser totalmente incapacitante.

Te recomendamos¿Tienes tripofobia? Con este test lo podrás saber

Las personas con fobias normalmente están conscientes de que sus temores son irracionales, sin embargo, no pueden hacer nada para controlarlo.

miedo a volar
La aerofobia o el miedo a volar es una fobia muy común.

¿Te imaginas descubrir un buen día que te aterra, por ejemplo, la idea de recibir buenas noticias? A esta condición se le conoce como eufobia, y quienes la sufren simplemente se desarman cuando están a punto de recibir una buena noticia.

Sería difícil establecer cuántos tipos de fobias existen, aunque se habla de un número cercano a 500.

Aunque algunas fobias nunca se curan completamente, la terapia puede ayudar a muchas personas a aprender a funcionar de manera efectiva.  La desensibilización y la relajación, son terapias que se reportan como muy exitosas.

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC), es un trastorno de ansiedad en el que las personas tienen pensamientos, ideas o sensaciones recurrentes (obsesivas) no deseadas, que los motivan a realizar acciones de manera repetitiva (compulsión).Trastorno obsesivo-compulsivo

Aunque muchas personas tienen este tipo de pensamientos o comportamientos de manera reiterada, no todos los casos ven afectada su vida diaria.

Si sueles lavarte las manos repetidamente, librar las líneas de un piso al caminar sobre este, o alguna otra rutina casi mística que interfiera de manera significativa con tus actividades diarias, o con tus relaciones sociales, tal vez padezcas de este tipo de trastorno.

El tOC se presenta con una frecuencia de 2.3% en los adultos y de igual modo entre hombres y mujeres

Para el diagnóstico de TOC, es necesaria la presencia de obsesiones y/o compulsiones que consuman más de una hora por día, que provoquen una gran angustia, y que afecten el trabajo, la función social u otra función importante del sujeto.

El TOC a menudo comienza en la infancia, la adolescencia o la adultez temprana; sus síntomas en promedio aparecen a los 19 años de edad.

Trastorno por estrés postraumático (TEPT)

Independientemente de las secuelas físicas que un accidente pueda dejar en quienes lo sufren, es muy común que, tras un evento traumático, permanezcan ciertas dificultades para digerirlo por completo.

Normalmente estas dificultades se presentan en forma de recuerdos recurrentes, involuntarios y angustiantes del hecho en cuestión.

Trastorno por estres postraumatico
Es muy común que los veteranos de guerra sufran de Trastorno por estrés postraumático

Aparecen sueños inquietantes o pesadillas relacionados con el acontecimiento traumático, así como una intensa angustia emocional o incluso reacciones físicas a las cosas que te recuerdan el acontecimiento traumático.

El TEPT se manifiesta en el 1% de la población en algún momento de la vida

En la mayoría de las personas estas sensaciones van disminuyendo paulatinamente, hasta sólo quedar como un recuerdo desagradable, pudiendo adaptarse nuevamente a su vida cotidiana.

Cuando sucede lo contrario, o sea, que al paso de los meses e incluso de los años empeoran los síntomas, es muy probable que exista estrés postraumático.

Lo recomendable tras una experiencia traumática, es la prevención: expresarlo y compartirlo con familiares y amigos es una buena manera de liberar las ideas que permanecen en nuestro pensamiento; habrá incluso quienes puedan encontrarlo provechoso en su comunidad religiosa.

Enfrentarlo así puede servir de mucho, pero acudir a un profesional de la conducta para revisar la situación y, de ser necesario, asistir a una terapia, sería lo mejor.

Trastorno por estrés agudo (TEA)

Aunque el trastorno por estrés agudo (TEA) y el trastorno por estrés postraumático (TEPT) suelen confundirse, no son lo mismo.

Una de las diferencias principales es que el cuadro sintomático del TEA aparece y se resuelve en las primeras 4 semanas posteriores al evento traumático. Cuando estos persisten más de 1 mes, el diagnóstico puede ser TEPT.

trastorno por estres agudo (TEA)
Muchas veces el trastorno por estrés agudo (TEA) se confunde por el trastorno por estrés postraumático (TEPT).

El TEPT incluye síntomas no basados ​​en miedo (comportamiento autodestructivo, pensamientos excesivamente negativos, etc.), mientras que el TEA no.

Por otro lado, en cuanto a los trastornos disociativos, en el TEPT esta condición se considera un “subtipo”, mientras que, en el TEA, la despersonalización y la desrealización se incluyen como síntomas disociativos de primer orden.

Estudios que han evaluado y tratado específicamente el TEA, demuestran que un breve tratamiento cognitivo conductual enfocado en el trauma no solo puede mejorar el diagnóstico, sino que también puede prevenir el posterior desarrollo del TEPT

Trastorno de ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por una ansiedad excesiva y por la preocupación por hechos cotidianos, sin que existan obvias razones para inquietarse.

Si eres de las personas que tienden a esperar siempre un desastre y no pueden evitar la ansiedad o angustia por cosas como la salud, el dinero, la familia, el trabajo o la escuela, probablemente sufres de trastorno de ansiedad generalizada.

ansiedad generalizada
Muchas veces la ansiedad generalizada ocurre debido a incertidumbres y/o miedos de la vida cotidiana.

Este estado de constante ansiedad domina el pensamiento de la persona, de tal modo que interfiere con su funcionamiento diario, incluyendo el trabajo, la escuela, las actividades sociales y sus relaciones

La ansiedad generalizada afecta entre el 3 y el 5% de la población adulta, donde 2/3 son mujeres

Además, las personas con trastorno de ansiedad generalizada, a menudo sufren otros trastornos, tales como ataques de pánico, de algún tipo de fobia, o problemas con abuso de alcohol o drogas.

Algunas investigaciones sugieren que su presencia puede estar asociada con la genética (historia familiar), y que en algunos casos se desencadena tras un evento estresante o traumático como un divorcio o la pérdida de un ser querido.

Trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica

Existe una gran variedad de afecciones médicas generales que pueden llegar a causar síntomas de ansiedad.

En la ansiedad debido a otra afección médica, el síntoma que se muestra con más frecuencia es la propia ansiedad, aun cuando exista la presencia de otra condición médica que subyace y que ha detonado la ansiedad.

Trastorno de ansiedad debido a enfermedad medica

Las características generales incluyen tensión muscular, palpitaciones, sudoración, mareos o dificultad para respirar. Además de estos síntomas físicos, la ansiedad en general también conduce a la inquietud, posiblemente al miedo a algo inminente que será catastrófico o al temor de sentirse avergonzado o humillado.

El 66% de los pacientes con enfermedad de Graves (hipertiroidismo) y de pacientes con Síndrome de Sjögren sufren de trastorno de ansiedad

Su diagnóstico debe presentar evidencia de que la ansiedad, independientemente de la forma en que se exhibe, se debe a los efectos fisiológicos directos de otra.

Normalmente los trastornos de ansiedad se tratan de manera efectiva con medicamento. Algunos tipos específicos de psicoterapia también llegan a ser útiles.

Sin tratamiento, los trastornos de ansiedad tienden a volverse crónicos.

Trastorno de ansiedad inducido por sustancias

El trastorno de ansiedad inducido por sustancias es el nombre del diagnóstico para la ansiedad severa o el pánico, que puede ser causado por el alcohol, las drogas o los medicamentos.

Cuando el médico o psicólogo da un diagnóstico de trastorno de ansiedad inducido por sustancias, necesita descartar que dicha ansiedad haya estado presente antes del uso de alguna de las sustancias.

Asimismo, para que el diagnóstico exista, los síntomas tienen que afectar de manera significativa la vida de la persona (laboral o socialmente), o al menos causar un gran cúmulo de malestar emocional.

Trastorno de ansiedad no especificado

El trastorno de ansiedad no especificado, incluye trastornos ansioso depresivo prominentes o síntomas fóbicos sociales significativos, que no cumplen con los criterios para un trastorno de ansiedad específico.

En algunas ocasiones se puede deber a que el mismo paciente no informa con precisión todas las características de su trastorno, o simplemente cuando el médico no puede determinar su origen.

¿Qué papel juegan los medicamentos en el trastorno de ansiedad?

La medicación es el tratamiento más utilizado para aliviar los síntomas del trastorno de ansiedad, y a menudo se prescribe junto con otras terapias.

depresivos
Los ansiolíticos, y los antidepresivos son los medicamentos recetados para este padecimiento.

Sin embargo, debes estar consciente de que algunos tipos de medicamentos para este tipo de afección pueden crear hábito, por lo que generalmente se recetan a corto plazo o según sea necesario.

Dependiendo del tipo de trastornos de ansiedad se utilizan también diferentes regímenes de medicación. Algunos de ellos son preventivos y otros están diseñados para curar el problema.

Es importante destacar que el uso de medicamento invariablemente debe ser supervisado por el psiquiatra.

Automedicarse o no seguir las indicaciones de manera precisa, puede desatar un trastorno de ansiedad.

Conclusión

La ansiedad tiene un propósito beneficioso y adaptativo, pero puede ser un tortuoso padecimiento para millones de personas.

Si identificas en ti alguno de estos tipos de desórdenes, es imprescindible que solicites la ayuda de un profesional.

No descartes posibilidades, ni temas en confirmar un problema real. Si desafortunadamente así fuera, en poco tiempo agradecerás haber tomado la decisión.

El futuro sigue siendo optimista para quienes luchan contra la ansiedad. Los avances en el tratamiento de este tipo de trastornos siguen avanzando.

¿Te ha sido útil este artículo?, ¿lo recomendarías?

¿Crees que pudiera ser provechoso para otras personas?

Déjanos tus comentarios y comparte.